La monitorización remota y sus beneficios para la tercera edad

La tercera edad y las nuevas tecnologías no son incompatibles. Los dispositivos de monitoreo remoto de pacientes (RPM) son cada vez más utilizados en residencias y hogares con ancianos por la vigilancia continua que proporcionan, limitando las citas presenciales y maximizando la autonomía y la seguridad de este colectivo tan vulnerable. Pero no todos los productos catalogados como RPM son tensiómetros, aparatos de ECG y monitores de glucosa. Salvando las distancias, una pulsera o reloj sos adulto mayor de teleasistencia realiza funciones similares, como la medición de constantes vitales o la configuración de perímetros seguros en el domicilio.

En primer lugar, la monitorización remota contribuye al cuidado de pacientes sénior por su capacidad para detectar precozmente cualquier anomalía, impidiendo que deriven en emergencias médicas. Por ejemplo, los problemas de insuficiencia cardíaca pueden diagnosticarse de forma temprana gracias a la medición de oxígeno en sangre en tiempo real.

La adopción de esta tecnología permite retrasar el ingreso en residencias de ancianos, un escenario aciago para los adultos mayores, que generalmente desean permanecer en su vivienda particular. Aunque el deseo de conservar la independencia pasada es entendible, conlleva riesgos lógicos para los mayores de sesenta y cinco años. Aquí es donde entra en juego el monitoreo remoto, al conciliar la autonomía con la seguridad personal.

Para los adultos mayores con hipertensión, diabetes y otras patologías crónicas, estos sistemas fomentan el seguimiento y la adherencia a la medicación, es decir, evitan el abandono de tratamientos vitales para el bienestar y la salud de pacientes de edad avanzada.

También es destacable el impacto de la monitorización remota en la salud mental de este colectivo. La soledad y el aislamiento social son un mal generalizado entre las personas que se encuentran en la edad dorada, pero el uso de monitores ayuda a que se sientan más cerca de sus cuidadores y familiares.